A veces, sólo a veces, te echo demasiado de menos.
Y tengo que contener las ganas de correr hacia ti y abrazarte.
De volver a sentir tu olor, el tacto áspero de tus manos, y el brillo de tus ojos reflejados en los míos.
Apenas consigo extirparme las ganas de rogarte que vuelvas, que me escribas como antes.
Pero tu frío me congela, y el dolor que siento se vuelve un poco más intenso.
Quizás es así como deben estar las cosas.
Quizás es así como quieres que estén las cosas.
Y tengo que contener las ganas de correr hacia ti y abrazarte.
De volver a sentir tu olor, el tacto áspero de tus manos, y el brillo de tus ojos reflejados en los míos.
Apenas consigo extirparme las ganas de rogarte que vuelvas, que me escribas como antes.
Pero tu frío me congela, y el dolor que siento se vuelve un poco más intenso.
Quizás es así como deben estar las cosas.
Quizás es así como quieres que estén las cosas.
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