Qué sepas que te llevo mintiendo muchísimo tiempo...
Te miento cada vez que te digo que te quiero. Cada vez que me preguntas si te amo.
Se trata de tus abrazos, del calorcito de tu piel, de ese olor que sabría distinguir entre todos los olores del mundo. De tus manos cuando cogen las mías, de tu sonrisa que ilumina más que mil bombillas juntas, de tus bromas, de lo mucho que me gusta robarte la ropa e imaginar que estás conmigo cuando duermo sola.
Tiene que ver con la manera en la que me miras, la forma en la que me haces sentir especial y el pegamento que llevan tus labios, porque no hay nada más difícil que despegarse de ellos.
Va mucho más allá de términos como querer o amar.
Es algo así como que quiero despertarme siempre a tu lado, hartarme de que seas un pesado y no me dejes dormir tranquila, sentir que puedo contar contigo en los momentos más importantes de mi vida, y ya no tener miedo, porque somos dos.
Porque cuando te miro, entiendo que todo por lo que he pasado ha merecido la pena simplemente por el hecho de tenerte a mi lado.
Y por eso te miento. Es más fácil decirte que te quiero a contarte que imagino al día 10.000 millones de momentos juntos, muy bajito, como si fuera un secreto, esperando que algún día se hagan realidad.
Te miento cada vez que te digo que te quiero. Cada vez que me preguntas si te amo.
Se trata de tus abrazos, del calorcito de tu piel, de ese olor que sabría distinguir entre todos los olores del mundo. De tus manos cuando cogen las mías, de tu sonrisa que ilumina más que mil bombillas juntas, de tus bromas, de lo mucho que me gusta robarte la ropa e imaginar que estás conmigo cuando duermo sola.
Tiene que ver con la manera en la que me miras, la forma en la que me haces sentir especial y el pegamento que llevan tus labios, porque no hay nada más difícil que despegarse de ellos.
Va mucho más allá de términos como querer o amar.
Es algo así como que quiero despertarme siempre a tu lado, hartarme de que seas un pesado y no me dejes dormir tranquila, sentir que puedo contar contigo en los momentos más importantes de mi vida, y ya no tener miedo, porque somos dos.
Porque cuando te miro, entiendo que todo por lo que he pasado ha merecido la pena simplemente por el hecho de tenerte a mi lado.
Y por eso te miento. Es más fácil decirte que te quiero a contarte que imagino al día 10.000 millones de momentos juntos, muy bajito, como si fuera un secreto, esperando que algún día se hagan realidad.
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