Tengo que empezar a resignarme, nunca tendré una cuento de hadas.
Nadie tirará piedras en mi ventana, no habrá bailes de salón, ni luces ni colores.
Ni encuentros secretos al anochecer, ni besos a escondidas.
¿Cómo te resignas a vivir sin magia? ¿A saber que aquello con lo que siempre has soñado nunca llegará?
Nadie tirará piedras en mi ventana, no habrá bailes de salón, ni luces ni colores.
Ni encuentros secretos al anochecer, ni besos a escondidas.
¿Cómo te resignas a vivir sin magia? ¿A saber que aquello con lo que siempre has soñado nunca llegará?
No hay comentarios:
Publicar un comentario