Ayer me robaron el móvil, y me enfadé. Estuve tan enfadada que casi lloro de la rabia, enfada conmigo misma y enfada por las personas que son incapaces de ayudar a los que tienen al lado.
Entonces recordé que yo no me estaba muriendo, que tenía una casa donde dormir, una ocupación en la vida, una pareja, amigos...y el móvil me pareció algo demasiado banal e insignificante. ¿Para qué necesitaría yo un móvil si no tenía a nadie a quien llamar? ¿Y si estuviera muerta?
Entonces recordé que yo no me estaba muriendo, que tenía una casa donde dormir, una ocupación en la vida, una pareja, amigos...y el móvil me pareció algo demasiado banal e insignificante. ¿Para qué necesitaría yo un móvil si no tenía a nadie a quien llamar? ¿Y si estuviera muerta?
No hay comentarios:
Publicar un comentario