He pasado mucho tiempo desorientada, ciega en un laberinto del que no podía encontrar la salida.
Y cuanto más intentaba respirar, más sentía que me ahogaba.
Me había perdido en mi misma, y era incapaz de ser feliz, cómo si siempre estuviera a la espera, preparada para saltar ante el más mínimo indicio de peligro.
Y justo cuando estaba en el borde del precipicio, con el viento azotando mi pelo y las manos frías y agarrotadas por el miedo, conseguí aferrarme a mi.
A lo que soy, a lo que quiero ser.
Y eso ha sido el regalo más maravilloso que nunca me podré hacer. Ser fiel a mi misma, a mis principios.
Porque he estado mintiéndome todo este tiempo, dejándome llevar por impulsos egoístas y crueles.
Y sin darme cuenta, perdiendo cada día un poco más de aquella que solía ser. Corriendo en la dirección equivocada.
Y no quiero volver a sentirme así jamás. No quiero traicionarme, ni ser algo de lo que siempre he huido.
Y estoy segura de que todo será un poco más fácil si tú y tu sonrisa seguís ahí.
Porque cuando te sientas a mi lado, y me miras, enciendes algo dentro de mi que me hace querer ser mejor persona, y eso es algo que sólo tú has conseguido.
Gracias por estar siempre ahí.
Y cuanto más intentaba respirar, más sentía que me ahogaba.
Me había perdido en mi misma, y era incapaz de ser feliz, cómo si siempre estuviera a la espera, preparada para saltar ante el más mínimo indicio de peligro.
Y justo cuando estaba en el borde del precipicio, con el viento azotando mi pelo y las manos frías y agarrotadas por el miedo, conseguí aferrarme a mi.
A lo que soy, a lo que quiero ser.
Y eso ha sido el regalo más maravilloso que nunca me podré hacer. Ser fiel a mi misma, a mis principios.
Porque he estado mintiéndome todo este tiempo, dejándome llevar por impulsos egoístas y crueles.
Y sin darme cuenta, perdiendo cada día un poco más de aquella que solía ser. Corriendo en la dirección equivocada.
Y no quiero volver a sentirme así jamás. No quiero traicionarme, ni ser algo de lo que siempre he huido.
Y estoy segura de que todo será un poco más fácil si tú y tu sonrisa seguís ahí.
Porque cuando te sientas a mi lado, y me miras, enciendes algo dentro de mi que me hace querer ser mejor persona, y eso es algo que sólo tú has conseguido.
Gracias por estar siempre ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario