miércoles, 20 de febrero de 2013

A día de hoy, me resulta curioso la cantidad de sorpresas que nos depara el día y lo poco conscientes que somos de ello.
Nos levantamos cada mañana, desayunamos, nos cepillamos los dientes, sin saber que quizás ese día es diferente, especial.
Puede que lo que nos tenga reservado el destino, la suerte, Dios, cómo queráis llamarlo, sea algo malo, una muerte de un familiar, la pérdida de un amigo... y entonces, todo parece invertirse, y sólo deseamos que acabe pronto. Sin embargo, también hay de esos días en los que a pesar de no comenzar con una sonrisa, se produce un chasquido, un clack que hace que todo cambie y las cosas empiezan a pintarse de otro color.
Quizás el sentido de la vida sea ese, el de ser una ruleta, en la que tienes que apostar en todo momento sin saber el resultado. A veces ganas, otras veces pierdes, e incluso otras tantas, gana la casa.



3 comentarios:

  1. los días en que te vas a la cama sonriendo...son increibles!!! Aunque haya sido por un simple detalle tonto...

    te sigo, me gustan tus pensamientos!

    http://lacucut.blogspot.com.es/

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  2. Y a mi me gusta que te gusten! Mil gracias!

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