Al principio pensé que tendría que esforzarme por amarte, que jamás podría volver a querer a nadie de la manera en la que le quise a él. Pensé que estaba rota por dentro, que jamás podría volver a amar.
y entonces me giro, te miro y me sonríes.
y entiendo que nada tiene importancia, que aunque no pueda explicarlo, esto está bien, y que tú eres lo que quiero...como un manantial de agua fresca en medio del desierto.
No sé con exactitud cuando me enamoré de ti, cuando dejé de tener que esforzarme por sonreír, cuando ya no había que fingir.
y ahora sé que quiero esos ojos de color caramelo para mí, que no quiero perderme ni un solo día esa sonrisa inocente, ni esa cara de seriedad que pones cuando te mosqueas. Que quiero poder siempre juguetear con uno de tus rizos, echarte los brazos al cuello y que no me sueltes nunca.
No hay nada que quiera más que darme la vuelta medio dormida, y encontrarte al otro lado, con tu aliento rozándome la piel.
y entonces me giro, te miro y me sonríes.
y entiendo que nada tiene importancia, que aunque no pueda explicarlo, esto está bien, y que tú eres lo que quiero...como un manantial de agua fresca en medio del desierto.
No sé con exactitud cuando me enamoré de ti, cuando dejé de tener que esforzarme por sonreír, cuando ya no había que fingir.
y ahora sé que quiero esos ojos de color caramelo para mí, que no quiero perderme ni un solo día esa sonrisa inocente, ni esa cara de seriedad que pones cuando te mosqueas. Que quiero poder siempre juguetear con uno de tus rizos, echarte los brazos al cuello y que no me sueltes nunca.
No hay nada que quiera más que darme la vuelta medio dormida, y encontrarte al otro lado, con tu aliento rozándome la piel.

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