Tengo que confesarte que te quiero más que a nada en el mundo. Que lo único que quiero es pasar el resto de mis días contigo y que nada me haría más feliz que despertarte a besos cada mañana. Tienes que saber que no necesito a nadie más, que de entre todos los hombres del planeta, te elegiría siempre a ti, una y otra vez. Gracias por convertirte en mi sueño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario